
Aunque la relación entre la alimentación y nuestra salud mental es compleja, los estudios publicados muestran un vínculo entre lo que comemos y cómo nos sentimos. Y es que en los últimos años la relación entre la nutrición y la salud mental ha ganado un interés considerable. La investigación epidemiológica determina que la adherencia a unos patrones dietéticos saludables o de dieta mediterránea se asocia a un riesgo reducido de depresión.
La nutrición no solo es fundamental para la fisiología humana y la composición corporal. También podría tener efectos significativos en el estado de ánimo y el bienestar mental. Esto es lo que dice un estudio publicado en European Neuropsychopharmacology, que afirma además que hay una evidencia creciente entre una mala alimentación y la aparición de los trastornos de ánimo, incluidas la ansiedad y la depresión.
La Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA) hace referencia a un estudio que ha valorado la dieta de más de 15.000 personas a través de tres indicadores de dietas consideradas saludables como la dieta mediterránea y la vegetariana. Los expertos incluyeron como criterio de inclusión no mostrar signos de depresión. Tras más de ocho años de seguimiento, los expertos concluyen que solo con una adherencia moderada a la dieta mediterránea, que es rica en frutas, verduras y frutos secos, conseguimos una protección de hasta un 40% del riesgo de depresión.
Un ensayo controlado aleatorio publicado en la revista PlosOne también determina que los síntomas de depresión disminuyen de manera significativa en un grupo de adultos jóvenes que han seguido un patrón de alimentación al estilo mediterráneo durante tres semanas. En cambio, las puntuaciones de depresión entre un grupo de control de participantes que no cambiaron su alimentación y que la basaron en el consumo de carbohidratos refinados, alimentos procesados y bebidas azucaradas, tuvieron un valor de depresión que se sitúa en el rango de “gravedad moderada”.
Las conclusiones de otra investigación también son claras: cuando miramos de cerca la dieta de las personas deprimidas, uno de los aspectos que más llama la atención es que su alimentación está lejos de ser la adecuada.
El tratamiento médico y el asesoramiento ayudan a aliviar los síntomas de la depresión. Un estilo de vida adecuado, con una alimentación saludable, también puede ayudarnos.
Estamos más protegidos de la depresión comiendo bien y, aunque no hay una dieta específica para tratar la depresión, sí hay algunos alimentos y hábitos más recomendados que otros:
Además de la alimentación, el ejercicio físico regular, pasar tiempo al aire libre y dormir las horas necesarias nos ayudarán también a prevenir o mitigar los síntomas de la depresión. Y es que la depresión es un problema complejo que involucra varios factores de estilo de vida que interactúan entre sí.