La gran mayoría de personas esperan con impaciencia en verano no únicamente por el periodo vacacional sino para disfrutar del buen tiempo. Sin embargo no son pocas las personas que sufren depresión en el periodo estival. Es lo que se conoce como Trastorno Afectivo Estacional (TAE) inverso. Así como algunas personas experimentan bajas de humor en los meses fríos, otras padecen depresión en verano. Al igual que con la depresión de invierno, el desorden puede presentar diversos grados de intensidad: algunos se deprimen solo un poco, aunque otros lo hacen tanto que llegan a tener pensamientos suicidas. Para entender mejor el trastorno afectivo estacional inverso y cómo es que puede combatirse la periodista Leigh Anderson ha charlado para el medio Gizmondo con el Dr. Norman Rosenthal, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Georgetown.
“Parece obvio” dice el Dr. Rosenthal “pero es recomendable que permanezcan frescos. Hay muchas formas de hacerlo, como tomar baños o duchas refrescantes, o mantener las cortinas y persianas cerradas para evitar un efecto invernadero en casa”. Si, como a mí, el calor excesivo te hace sentir irritable y estresado, o incluso deprimido, ten como prioridad estar cerca del aire acondicionado. Es más, algunas personas que padecen depresión durante el verano duermen con bolsas de hielo o almohadillas de refrigeración (o una Chillow); yo mantengo mi dormitorio a una temperatura ártica desde principios de junio. La gente deprimida usualmente presenta una mayor temperatura corporal durante las noches, en comparación con las que no sufren de depresión; no solo eso, el Dr. Rosenthal descubrió que los pacientes envueltos en mantas de refrigeración fueron capaces de experimentar el alivio de sus síntomas.
Mantener las persianas cerradas tiene también otro propósito: “Algunos de los que padecen TAE inverso podrían estar influenciados por la luz” afirmó el Dr. Rosenthal. “No es del todo claro, pero he visto casos en los que de seguro la luz es un factor significativo”. Algunos doctores piensan que los días largos y brillantes modulan la producción de melatonina y afecta el humor, del mismo modo que los niveles bajos de luz afectan el humor en muchas personas; otros piensan que los días largos causan estragos en los ritmos circadianos y, por ello, se interrumpen los ciclos de sueño. Por otro lado, existe un interesante rasgo común entre quienes padecen TAE inverso: algunos sienten el brillo solar como un ataque. Por ello el Dr. Rosenthal recomienda exponerse a la luz del sol de manera juiciosa. Un colega suyo que sufría de TAE inverso solía exponerse a la luz de la mañana por un corto período y descubrió que aquella breve exposición, combinada con otras medidas defensivas, le resultaba terapéutica.
“Muchas personas sienten que hay un carnaval pasando a su lado, y que quedan terriblemente excluidos” dice el Dr. Rosenthal. “La socialización ligada al verano es de las más difíciles de sobrellevar”. Algo que agrava la depresión es el hecho de que quien la padece suele sentirse mal por estar deprimido, y ello puede amplificarse cuando se ve al resto disfrutando maravillosamente de su tiempo libre. La depresión frente a climas cálidos tiende a manifestarse a través del insomnio y la agitación, y no tanto por el decaimiento del ánimo, y esa agitación puede conducir hacia pensamientos suicidas. Cuando ocurre se ha de acudir a un médico.