
La aparición de síntomas cognitivos es habitual en las personas que padecen depresión. Los pacientes depresivos se quejan con frecuencia de la dificultad para concentrarse, de estar distraídos, de la incapacidad para llevar a cabo sus tareas habituales, y de olvidos. Todo ello provoca que aquellos pacientes con un trabajo intelectual a menudo no pueden desempeñar sus tareas laborales. Por todo ello, los déficits cognitivos pueden ser la razón para buscar tratamiento, especialmente en casos donde haya una clara interferencia con su rendimiento laboral.
El Dr. Jerónimo Saiz, jefe de Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, ha escrito un artículo en el portal Redacción Médica acerca de estos síntomas. “Para los propios enfermos hay otros síntomas, como los cognitivos, tales como fatigabilidad, insomnio, falta de energía, disfunción sexual, pérdida de apetito y peso, que perciben en primer plano y les llevan a buscar una ayuda médica que pretende identificar una presunta enfermedad física causante de sus molestias y limitaciones”, apunta el doctor. Es frecuente que en estas primeras exploraciones no le sea diagnosticada correctamente la depresión como causante de esos síntomas.
Como apunta el experto los pacientes de depresión no pueden acudir a trabajar uno de cada cuatro días laborables y el coste de esta enfermedad en Europa es 118 billones de euros. “La lucha del enfermo por no perder su empleo, le lleva a no darse de baja laboral, a pesar de sus limitaciones y deficiencias, ello conduce al ‘presentismo’, que sin ser absentismo, genera la misma pérdida de productividad y, lo que es peor, el sufrimiento del afectado, sus sentimientos de minusvalía, culpa y pérdida de la autoestima”.
Aunque los efectos de los distintos tratamientos sobre la depresión aún no han abordado lo suficiente estos síntomas existen terapias de rehabilitación cognitiva en las que a través de diferentes actividades se entrena y mejoran las habilidades cognitivas, algo muy importante teniendo en cuenta de que se trata de un trastorno crónico, con recaídas, y que estos síntomas afectarán de forma permanente en los pacientes.