Tener padres y abuelos con trastorno depresivo aumenta el riesgo de padecer trastornos psiquiátricos en los niños, según un estudio realizado por la Universidad de Columbia y publicado en la revista Jama Pediatrics. Hasta ahora, no se habían realizado estudios sobre la depresión en tres generaciones diferentes a través de entrevistas directas a los miembros de la familia. El estudio llevado a cabo por la Universidad de Columbia tiene alguna limitación como el reducido tamaño de la muestra y la posible falta de generalización. Myrna M. Weissman, investigadora de la Universidad de Columbia y del Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York, ha analizado el caso de 251 nietos (cuyo promedio de edad es 18), entrevistados una media de dos veces, de sus padres biológicos, entrevistados una media de 5 veces, y de sus abuelos.
Cuando ha comparado los resultados, Weissman ha observado que los nietos con padres depresivos tienen el doble de riesgo que los jóvenes cuyos padres no padecen depresión. Además, también tienen más probabilidades de padecer trastorno disruptivo, dependencia de sustancias, ideación suicida y un peor funcionamiento. En cambio, cuando ha analizado las tres generaciones se ha dado cuenta que los nietos cuyos abuelos y padres son depresivos tienen tres veces más riesgo de sufrir depresiones. “La descendencia biológica de las dos generaciones anteriores afectadas por trastornos depresivos, aumenta el riesgo de que los nietos padezcan esta enfermedad. La intervención temprana en la descendencia de dos generaciones afectadas parece ser imprescindible”, ha concluído Weissman.
En esta misma línea, se sitúa un estudio que se publicó recientemente en Nature Genetics, en el que se identificaron 17 variaciones genéticas distintas, localizadas en 15 regiones diferentes del genoma humano, que se asocian con el desarrollo de la depresión mayor en individuos de ascendencia europea.