La terapia cognitiva mindfulness que combina sesiones grupales y ejercicios de meditación, obtiene buenos resultados en los pacientes con depresión grave según un estudio realizado por investigadores británicos. Esta evidencia que llevaba tiempo considerándose entre los profesionales psiquiátricos, pueden plantearse como una alternativa o un complemento a los antidepresivos.
Los resultados del estudio demuestran que la terapia cognitiva mindfulness es una intervención importante en la prevención de la reaparición de la depresión. El equipo de científicos de la Universidad de Oxford, de Reino Unido, analizó los datos de 424 mayores de 18 años con tres episodios previos de depresión grave y que estaban utilizando algún antidepresivo. La mitad siguió tomando los medicamentos durante dos años y la otra mitad comenzó la terapia cognitiva mindfulness. El estudio sin embargo no mostró los efectos de un grupo de control que no optara por ninguno de los dos métodos.
La intervención mindfulness incluyó ocho sesiones semanales en grupo, seguidas de una sesión cada tres meses durante un año. Con instrucciones grupales y ejercicios para realizar en casa, los participantes aprendieron a meditar y a tomar más conciencia de las sensaciones físicas y emocionales que podrían estar asociadas a una recaída. En los 366 participantes que continuaban en el estudio a los dos años, 94 usuarios de la terapia y 100 usuarios de los antidepresivos tuvieron una recaída.
La buena noticia es que la terapia cognitiva mindfulness podría ser una alternativa viable del tratamiento antidepresivo en el largo plazo ya que los resultados ofrecieron la evidencia de que la terapia cognitiva tiene un efecto protector similar al de la terapia con antidepresivos.