
A woman making fresh vegetable salad, close-up, concept of diet and healthy eating.
La depresión es una enfermedad mental que afecta a millones de personas en todo el mundo. Si bien los factores que contribuyen a su desarrollo son diversos, cada vez más estudios científicos sugieren que la alimentación desempeña un papel importante en el manejo y prevención de la depresión.
Existen evidencias científicas de que una dieta equilibrada y nutritiva puede afectar positivamente al estado de ánimo y a la salud mental. Varios nutrientes esenciales desempeñan un papel crucial en la producción y regulación de neurotransmisores, como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina, que están involucrados en el control del estado de ánimo.
El impacto de los nutrientes en la depresión
Los hallazgos de diferentes estudios de intervención sugieren que la modificación de la dieta, a menudo combinada con el estilo de vida, tiene gran potencial en la prevención y el tratamiento de la depresión.
Esta conexión entre alimentación y la patología depresiva ha sido el tema tratado por Cielo García, biotecnóloga por la Universidad Politécnica de Madrid y especializada en medicina traslacional por la UCM y en Ciencias Avanzadas de la Nutrición, en el episodio 24 del podcast Psiquiatría Today.
Según ha indicado Cielo García, “el papel de la microbiota intestinal a través del eje microbiota-intestino-cerebro es importante, ya que las bacterias del tracto intestinal mantienen comunicación bidireccional con nuestras células. Estas bacterias pueden sintetizar unos metabolitos, que para sintetizarlos dependen de la dieta”.
Cielo García añade que “en casos de depresión mayor existe un problema de malnutrición que se da, o bien por defecto de micronutrientes o por exceso de macronutrientes. Pero también hay un desequilibrio en las cantidades de estos metabolitos bacterianos, lo cual involucra a las fisiopatologías del trastorno depresivo mayor.”
Un metaanálisis sobre psiquiatría nutricional evidenciaba la posibilidad de alterar la función cerebral y la salud mental mediante intervenciones dietéticas específicas.
En términos epidemiológicos, la prevalencia de la depresión supone más del doble en mujeres que en hombres, por lo que los diferentes requerimientos nutricionales a lo largo de la vida de la mujer han sido objeto de estudio.
Las investigaciones no solo han sido las basadas en el ciclo menstrual de la mujer en edad fértil, sino también de cambios metabólicos que se producen en el embarazo, el postparto o la menopausia. Según Cielo García, “se ha encontrado asociación con la depresión de la mujer en estos momentos de su vida y se ve que puede ser más propensa a sufrir este trastorno cuando no se suplen determinados requerimientos nutricionales. También se ha comprobado que existe un déficit de vitamina D o hierro en muchos casos”.
Un ejemplo de ello es el estudio titulado “Asociaciones entre los niveles de vitamina D y los síntomas depresivos en mujeres adultas jóvenes sanas”, en el que se evidenciaba que la deficiencia de vitamina D3 estaba relacionada negativamente con unos síntomas depresivos clínicamente significativos en mujeres.
Alimentos recomendados para mejorar la salud mental
Si bien la depresión es una enfermedad compleja que requiere un enfoque multidimensional para su tratamiento, numerosas investigaciones han explorado cómo ciertos alimentos y patrones dietéticos pueden influir en la salud mental.
Por un lado, existe evidencia de que una dieta occidental caracterizada por alimentos procesados, azúcares y grasas saturadas estaba positivamente asociada con la depresión. El estudio publicado en American Journal of Psychiatry, demostró que una dieta occidental basada en alimentos procesados o fritos, granos refinados, productos azucarados y cerveza se asoció con una puntuación más alta de síntomas psicológicos y los trastornos depresivos y de ansiedad.
Por otro lado, la dieta mediterránea se ha asociado con numerosos beneficios, siendo una de las dietas más completas, equilibradas y saludables que existen, que es capaz de influir positivamente tanto en la salud física como mental. Este tipo de alimentación se basa en comer abundantes frutas, verduras y granos con alto contenido de fibra, junto con pescado azul y aceite de oliva virgen extra, que nos aportan ácidos grasos omega 3, esenciales para nuestro organismo.
Seguir patrones dietéticos saludables, como la dieta mediterránea, puede ayudar a reducir el riesgo de depresión al promover la salud cerebral, reducir la inflamación y proporcionar nutrientes esenci ales para el equilibrio emocional.
Según la investigadora e invitada al programa, Cielo García, “la dieta mediterránea es un patrón de alimentación con alta evidencia científica que puede favorecer los requerimientos para el correcto funcionamiento de nuestra salud intestinal, hormonal y, por ende, mental”.
En este sentido, el estudio SMILES, publicado en el año 2017 en la revista BMC Medicine, examinó el efecto de una intervención dietética para el tratamiento de los episodios depresivos mayores. Los participantes que siguieron una dieta mediterránea modificada experimentaron una reducción significativa de los síntomas depresivos en comparación con aquellos que recibieron tratamiento convencional.
Además, durante este episodio de Psiquiatría Today, Cielo García da una serie de recomendaciones sobre qué alimentos no deben faltar en nuestra dieta para mejorar la salud mental en pacientes con patología depresiva.
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