
Un estudio publicado en la revista The Journal of Clinical Psychiatry realizado por investigadores del Instituto de Investigación del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau – IIB Sant Pau ha demostrado que la estimulación cerebral profunda del giro subcalloso cingulado puede ofrecer beneficios significativos y duraderos para tratar la depresión. Los resultados de esta investigación apoyan la idea de que esta intervención quirúrgica podría ser una alternativa eficaz para los pacientes que sufren formas de depresión mayor grave y que han dejado de responder a otros tratamientos convencionales.
Este estudio analiza datos de dieciséis pacientes con depresión mayor resistente, diagnosticados según los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV o DSM-5), que recibieron estimulación cerebral profunda del giro subcalloso cingulado de forma crónica durante un período de hasta 11 años, desde enero de 2008 hasta junio de 2019. Se recopilaron datos demográficos, clínicos y del funcionamiento general antes de la cirugía y durante el seguimiento.
Uno de los aspectos más destacados es que los pacientes mostraron mejoras clínicas sostenidas tras la intervención, medidas mediante la Escala de Depresión de Hamilton de 17 ítems (HAM-D17) y la Impresión Clínica Global, así como la Evaluación Global del Funcionamiento.
Los resultados muestran una significativa disminución de los síntomas depresivos a lo largo del tiempo: hasta un 75% de los pacientes respondieron al tratamiento y un 50% pudieron alcanzar finalmente la remisión, es decir, una reducción de los síntomas por debajo del umbral considerado patológico, aunque no todo el mundo podía conseguir una recuperación funcional completa. Los efectos no son inmediatos, pero suelen ser percibidos a lo largo de los primeros meses, en concreto el 55% de los pacientes lograron su remisión en una media de 139 días después de la intervención quirúrgica, explican los expertos de Sant Pau.