La detección de la depresión podría ser más fácil en el futuro gracias a los teléfonos móvil, que ya se han convertido en una herramienta útil para muchas áreas sanitarias: desde la monitorización de tratamientos, ejercicio físico y dietas, hasta servir de apoyo en el autocuidado en patologías crónicas o como medio de información sanitaria.
Ahora, un pequeño estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad Northwestern, en Evanston, Illinois, Estados Unidos, demuestra que depresión puede ser detectada gracias a los datos del sensor del teléfono inteligente de una persona mediante el seguimiento de la cantidad de minutos que utiliza el teléfono y sus ubicaciones geográficas diarias.
Cuanto más tiempo se usa el móvil, es más probable que se esté deprimido, según esta investigación. El promedio de uso diario para las personas deprimidas era de unos 68 minutos, mientras que para las personas no deprimidas, el tiempo que emplearon en el uso del teléfono móvil fue de unos 17 minutos. Pasar la mayor parte del tiempo en el país y en un menor número de lugares –medido por el seguimiento del GPS– también está vinculado a la depresión. Además, tener un
En última instancia, la investigación, cuyas conclusiones se detallan en un artículo que se publica en ‘Journal of Medical Internet Research’, podría facilitar la vigilancia de personas en riesgo de depresión y permitir a los proveedores de atención de salud que intervengan con mayor rapidez.
“Los datos que mostraron que las personas deprimidas tienden a no ir a muchos lugares reflejan la pérdida de motivación que se ve en la depresión”, explica Mohr, que es psicólogo clínico y profesor de Medicina Preventiva en Feinberg. “Cuando las personas están deprimidas, tienden a retirarse y no poseen la motivación o energía para salir y hacer cosas”, agrega.
El objetivo de la investigación era detectar pasivamente la depresión y los diferentes niveles de los estados emocionales relacionados con la depresión, relata Saeb. Estos científicos estudiarán en el futuro si las personas que cambian esos comportamientos vinculados a la depresión mejoran su estado de ánimo. “Vamos a ver si podemos reducir los síntomas de la depresión, alentando a la gente a visitar más lugares durante todo el día, teniendo una rutina más normal, pasando más tiempo en una variedad de lugares o reduciendo el uso del teléfono móvil”, concluye Saeb.