
Un estudio reciente sugiere que realizar ejercicio aeróbico sin abandonar la terapia antidepresiva mejora la función cognitiva en pacientes con depresión clínica. Los investigadores dirigidos por el Doctor Christian Imboden, de los servicios psiquiátricos de Solothurn, en Suiza, descubrieron que 6 semanas de ejercicio tres veces a la semana mejoró significativamente las puntuaciones en una evaluación sobre la memoria de trabajo de los pacientes inscritos en un programa de control. Aunque el ejercicio no afectó a los síntomas, creen que “esto puede ser debido a los efectos de techo del tratamiento multimodal que ya de por sí es altamente eficaz”. Los hallazgos fueron presentados en el 13º Congreso Mundial de Psiquiatría Biológica.
Aunque ya se habían realizado estudios sobre los efectos del ejercicio aeróbico sobre la gravedad de los síntomas en pacientes con depresión leve a moderada, había una falta general de datos sobre el efecto del ejercicio sobre la función cognitiva en pacientes con depresión. Para investigar más a fondo, el equipo estudió a pacientes que habían sido diagnosticados con depresión y que tenían una puntuación superior a 16 en la Escala de Depresión de Hamilton (HDRS-17). Los pacientes fueron asignados al azar en varios grupos uno de los cuales realizaba ejercicios de resistencia en bicicletas estáticas mientras que otros realizaban un programa de estiramientos y coordinación.
Un total de 34 pacientes fueron reclutados en este estudio con 17 en cada grupo. La edad media de los pacientes fue de 38,9 años, de los cuales la mitad eran hombres y la mitad mujeres y de los cuales el 41,2% eran fumadores. La duración media del episodio depresivo fue de 19,9 semanas, y el número medio de episodios depresivos previos fue de 2,6. Los resultados mostraron que hubo una disminución significativa en la escala de depresión debido al tratamiento pero sin diferencia significativa entre los grupos que realizaban ejercicio y los de control. Sin embargo a la semana 6, sí hubo una reducción significativa en el tiempo de reacción mediana para la memoria de trabajo en el grupo de ejercicio en comparación con el grupo control.
“Hay un gran problema con los síntomas cognitivos en los pacientes con depresión y los antidepresivos no ayudan. Los pacientes por lo general sufren de síntomas cognitivos durante meses tras la remisión, lo que les puede afectar en su retorno al trabajo, entre otras cosas”, asegura el Dr. Imboden. “Es importante incorporar otros elementos a los tratamientos para ayudar a mejorar los problemas cognitivos, y el ejercicio podría encajarse allí”, agregó. La implementación de los programas de ejercicio en pacientes internos y externos, y en general animar a hacer más ejercicio durante la vida cotidiana podría beneficiarles a todos ellos. “Son resultados prometedores, pero probablemente necesitan ser ampliados con algunos datos neurobiológicos, como EEG, o resonancias magnéticas para explorar aún más el posible mecanismo neurobiológico de acción de ejercicio en la mejora de la depresión “