
En esta era digital, tanto niños como adultos suelen estar pegados a las pantallas de sus teléfonos inteligentes. La tecnología digital mantiene a los usuarios entretenidos, conectados con amigos y al tanto de las noticias importantes. Sin embargo, algunos informes sugieren que, especialmente en los adolescentes, el tiempo excesivo frente a estas pantallas puede estar relacionado con problemas de salud mental e incluso depresión.
Una nueva investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh publicada hoy en JAMA Pediatrics sugiere que esa asociación se debe a un sueño más corto y a una peor organización de la materia blanca del cerebro durante esta fase crucial del desarrollo cerebral en la adolescencia.
En el estudio, los investigadores analizaron más de 1.000 encuestas en las que se pidió a los adolescentes que estimaran cuánto tiempo pasan por día mirando pantallas y cuánto tiempo duermen cada noche, en promedio. Los escáneres cerebrales de los participantes revelaron algo intrigante: las conexiones de la sustancia blanca entre las regiones cerebrales que controlan la regulación emocional, la memoria y la atención eran más débiles y desorganizadas en los adolescentes que pasaban más tiempo con el teléfono o la tableta y no dormían lo suficiente; se parecían más a senderos sinuosos en un bosque que a una pista de carreras de ocho carriles. Estos adolescentes también presentaban niveles más altos de depresión, lo que sugiere que la interacción entre el tiempo frente a la pantalla y la calidad del sueño podría ser la clave para una mejor función cerebral y salud mental.
En sus futuras investigaciones, loa investigadores planean profundizar en la relación entre la organización cerebral, el sueño y los hábitos de uso de pantallas. Al recopilar datos de uso de pantallas directamente desde los teléfonos, espera obtener más respuestas sobre si el momento específico del día en que los adolescentes las usan es importante. Se sospecha que la hora antes de dormir podría ser la clave, pero se necesita más investigación para respaldarla.