
El chocolate es un poderoso ansiolítico y los episodios de estrés se pueden contrarrestar en parte con el consumo de cacao. En los próximos meses esta máxima lleva camino de convertirse en una realidad absoluta, a tenor de una investigación desarrollada en la University College de Londres y en la que participa la zaragozana Mariola Sebastián. Esta aragonesa de apenas 19 años encarará el próximo año académico el segundo curso de Biotecnología en el centro británico. A pesar de su juventud, fue seleccionada para representar a su universidad en Boston en una competición internacional de Ingeniería Genética promovida por el iGEM.
El equipo de Mariola, integrado por nueve personas de diferentes nacionalidades, presentará los avances que han descubierto durante los tres meses de verano en un proceso nada sencillo. “Hemos introducido genes en el ADN de bacterias para que produzcan neurotransmisores como la serotonina y la dopamina“, explica la zaragozana. El proyecto tiene como base las recientes investigaciones que relacionan la flora intestinal con el funcionamiento cognitivo, y como objetivo combatir los síntomas del estrés, la depresión y la ansiedad.
La introducción de los probióticos (bacterias beneficiosas para la salud) en el chocolate supone una apetitosa novedad. “Hemos encapsulado la bacteria en una matriz de chocolate, para que llegue al cerebro por vía oral”, apunta Mariola, quien subraya que “otro paso importante consiste en regular la expresión del gen, para que en vez de producir la sustancia constantemente lo haga sólo cuando haga falta”. Las primeras fases de la investigación han concluido de manera satisfactoria, pero aún restan horas de laboratorio. “Actualmente estamos analizando el efecto de nuestros probióticos sobre células epiteliales en un chip microfluídico que simula el tracto intestinal”, comenta la joven científica.
El grupo pretende llevar el proyecto más allá de la competición y continuar desarrollándolo para consolidar los resultados y lograr la comercialización del producto, ampliando asimismo la gama de tratamientos disponibles. En el horizonte está aplicar los conocimientos a la lucha contra la esquizofrenia. No es la primera ocasión que se utiliza el chocolate para tratar la depresión. Unos investigadores mexicanos desarrollaron hace unos meses un chocolate al que se le añadió la coenzima Q10 para mejora el estado de ánimo de las personas.