El portal Tendencias 21 que recoge los principales avances estratégicos en ciencia, tecnología, sociedad y cultura ha entrevistado al Catedrático de Farmacia Héctor Caruncho, que imparte clases en el College of Pharmacy and Nutrition y en el College of Medicine de la Universidad de Saskatchewan, en Canadá. El investigador está especializado en la neurobiología subyacente a los trastornos mentales y desde hace unos años inició una nueva línea de investigación dedicada al descubrimiento de biomarcadores. Sus resultados son muy alentadores: en el campo de la depresión, en breve podrían ayudar a definir la mejor medicación para cada paciente, esto es, la medicina personalizada para el trastorno depresivo. Caruncho también está estudiando el trastorno bipolar y la esquizofrenia en esta misma dirección.
“Actualmente, estamos trabajando sobre todo en el campo de la depresión mayor, aunque también estudiamos el trastorno bipolar y la esquizofrenia. Parte de los trabajos tienen un componente básico de analizar las bases neurobiológicas de estos trastornos con la idea de que a partir de ahí se podrán generar nuevas estrategias diagnosticas y terapéuticas” asegura el doctor. “En el campo de la depresión estamos realizando investigaciones que podrían tener relevancia directa para los pacientes en un tiempo relativamente corto, ya que estamos estudiando marcadores biológicos en sangre, que permitan dilucidar cual es la mejor medicación para cada paciente, lo que se llama medicina personalizada“, añade. De concretarse sería un gran avance terapéutico ya que un número elevado de pacientes no responden bien a la medicación antidepresiva, y tener la posibilidad de desarrollar un test que permita evaluar cual es la mejor medicación para cada paciente individual, puede tener gran valor en la terapéutica de esta enfermedad y en la calidad de vida de los pacientes.
Caruncho analiza también en la entrevista cómo España podría mejorar su sistema científico y tecnológico para equipararse al de otros países, aunque deja claro que a pesar de la falta de financiación, existe un número importante de grupos de investigación que están haciendo un gran trabajo en el estudio de las enfermedades mentales. “España cuenta con investigadores y centros de investigación preparados y competitivos, lo que estos centros necesitan es una política adecuada y estable de financiación. Al mismo tiempo, hay que luchar contra el proceso “endogámico” que se ha repetido en múltiples ocasiones en el sistema Universitario español”, argumenta el investigador. “Con las nuevas tecnologías, las famosas “-omics” (que en español se suele traducir por -ómicas), unido al desarrollo de internet y la globalización, nos estamos dando cuenta de que para abordar cuestiones complejas e importantes en diversos campos científicos hay que aunar los esfuerzos de investigadores especializados en distintos campos para poder abordar de una manera mas efectiva e interdisciplinar esos problemas”, concluye.