
Un estudio publicado en la revista médica BMH -British Medical Journal- revela la relación entre la contaminación atmosférica y el aumento de los niveles de ansiedad que sufren las personas que viven en estas condiciones con polución. Los investigadores recogieron los datos de más de 70.000 mujeres entre 57 y 85 años de un Estudio de Salud de las enfermeras y comprobaron cómo las mujeres que estaban más expuestas a la contaminación por vivir cerca de una carretera principal, padecían más síntomas de ansiedad que aquellas que vivían más alejadas de los focos de polución.
Hasta un 15% de las encuestadas reconocieron padecer espantos, deseo de evasión o tendencia a preocuparse, diferentes factores que aparecen en las personas ansiosas. Este porcentaje es similar al que sufre la población general siendo el trastorno psiquiátrico más común en todo el mundo- alrededor del 16% de las personas sufren de ansiedad en algún momento de su vida-. El nivel de personas ansiosas aumentaba considerablemente en las mujeres expuestas a las partículas finas que genera la contaminación del aire y que vivían entre 50 y 200 metros de una carretera principal.
El informe presentado por los departamentos de Salud Medioambiental y Epidemiología de la facultad de Salud Pública de Harvard y de la sección de Psiquiatría del Hospital Brigham and Women, ambos en Boston, muestras unas evidencias que la contaminación no solo afecta a enfermedades cardiacas, pulmonares, y otro tipo de enfermedades comunes como ya estaba demostrado previamente si no que también afecta al cerebro aumentado las probabilidades de padecer ansiedad así como otras enfermedades mentales. Establecer medidas para controlar la contaminación ayudaría a descender el porcentaje de sufrir estas enfermedades vinculadas a la calidad del aire.