Investigadores han descubierto funciones específicas para dos receptores de dopamina ubicados en las células nerviosas de la parte del cerebro que controla la conducta de aproximación frente a la de evitación. Estos receptores podrían influir en la ansiedad y los trastornos del estado de ánimo, cuyos orígenes aún se desconocen.
El equipo caracterizó la función de los receptores de dopamina D1 y D2 en el hipocampo ventral de ratones, una región implicada en la regulación de las emociones y las respuestas al estrés. Su trabajo amplía el conocimiento sobre la señalización de la dopamina más allá de sus acciones bien conocidas en otras regiones cerebrales que influyen en la recompensa y la motivación, y sienta las bases para futuras investigaciones sobre la desregulación de la dopamina en diversos trastornos de ansiedad y depresión.
Los resultados del estudio aparecen en Nature.
Este es el primer estudio exhaustivo y funcional de las células recién descubiertas que expresan D1 y D2 en el hipocampo ventral. Se demostró que la dopamina es más importante en esa zona del cerebro de lo que se creía y, además, que transmite información relacionada con la toma de decisiones en situaciones de estrés.
El hipocampo coordina la toma de decisiones en situaciones que generan ansiedad, como cuando una persona debe elegir entre obtener comida o bebida en situaciones amenazantes. Estos dilemas de aproximación/evitación, donde un objetivo particular tiene consecuencias tanto deseables como potencialmente indeseables, pueden causar miedo, confusión y ansiedad excesivos en los seres humanos.
El equipo del Monte Sinaí investigó la influencia de la señalización dopaminérgica en el hipocampo ventral sobre la conducta de aproximación/evitación en ratones macho. Los investigadores descubrieron que los receptores de dopamina D1 y D2 , expresados en diferentes poblaciones neuronales, intervienen en la ejecución de decisiones de aproximación/evitación. Estos receptores y las células que los expresan median respuestas opuestas de aproximación/evitación y se ven afectados de forma diferente por la transmisión de dopamina en esa región del cerebro.
El equipo se sorprendió al descubrir que las células neuronales que expresan receptores D1 y D2, que se encuentran en mayor cantidad en el cuerpo estriado (parte crucial del sistema motor y de recompensa), también son relevantes en el hipocampo. Otra observación conductual inesperada fue que los ratones cuyas células D2 se activaron artificialmente mostraron una disminución significativa del miedo.
“Estos descubrimientos nos confirmaron que la dopamina es un componente importante del circuito hipocampal y que su señalización debe reconsiderarse en muchas regiones cerebrales donde antes se pasaba por alto, especialmente aquellas asociadas con el aprendizaje, la memoria y el comportamiento emocional”, señala el principal investigador. “Nuestro trabajo implica además la desregulación de la dopamina en la ansiedad y los trastornos del estado de ánimo”.