Tal y como confirman organismos e instituciones internacionales, en este caso OCDE y la UE más de 25 millones de personas en Europa viven en un estado de ansiedad constante, una situación que puede tener un impacto muy negativo en la salud: problemas de insomnio, tensión muscular, molestias digestivas, dolores de cabeza, taquicardias o, incluso, depresión.
Por ello, es muy importante emprender acciones de relajación que ayuden a facilitar el descanso adecuado de mente y cuerpo. Tal y como muestran los últimos estudios realizado por la aseguradora de salud Cigna, los mejores remedios para superar el estrés y la ansiedad diarios de los españoles son hacer ejercicio (42%), hablar con la familia y amigos (34%), practicar un hobby (24%), dormir más (21%) y pasar tiempo con amigos (20%).
Además, existen algunas técnicas de relajación express que se pueden poner en marcha en cualquier momento, y que especialistas de la compañía exponen con motivo de la celebración del Día Mundial de la Relajación:
Reír y sonreír
Ambas acciones contribuyen a la liberación de dopamina, endorfinas y serotonina, lo que relaja el cuerpo, reduce el ritmo cardíaco y disminuye la tensión arterial. En concreto, las endorfinas contribuyen a calmar el dolor y la serotonina actúa como antidepresivo.
Visualización positiva
Se trata de una variación de la meditación tradicional, en la que la concentración se centra en imágenes positivas y agradables. Consiste en recrear visualmente situaciones que nos gustaría vivir o recordar momentos felices del pasado, poniendo el foco en el olor, el tacto y los sonidos de lo que se esté imaginando.
Relajación muscular progresiva
El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social destaca la relajación muscular progresiva como una de las técnicas más efectivas para reducir el nivel de estrés. Este método consiste en la realización de ejercicios de tensión muscular, poco intensos y breves, y de relajación, más largos.
Fase 1. Tensión-relajación- Consiste en contraer y relajar los músculos de cabeza a pies:
Fase 2. Repasar mentalmente que cada una de las partes trabajadas está relajada.
Fase 3. Pensamientos relajantes.
Respiración diafragmática
Se ha comprobado que una correcta oxigenación dota de mayor energía al cuerpo, ayuda a controlar las emociones, reduce el cansancio y mejora la función cardiovascular. Por ello, en momentos de agitación es recomendable realizar entre 5 y 10 inspiraciones y expiraciones abdominales, de forma lenta y profunda desde el diafragma. Además, un estudio publicado por la revista Science5 determinó que una respiración lenta y calmada suaviza la activación de las neuronas que están directamente relacionadas con la agitación y el estrés.
Yoga y pilates
Mediante la combinación de ejercicios físicos y de respiración, ambas prácticas permiten alcanzar un estado de relajación óptimo y controlar de forma efectiva el estrés y la ansiedad. El yoga tiene muchos estilos, formas e intensidades, mientras que el pilates trabaja, sobre todo, el control del movimiento con ejercicios de respiración, concentración y conciencia.