
La exposición a antipsicóticos durante el embarazo es cada vez más común. La mayoría de los nuevos fármacos atípicos tienen menos probabilidades de afectar a la fertilidad de las mujeres respecto a los antipsicóticos típicos. “Esta mayor fecundidad combinado con la desinstitucionalización de los pacientes con enfermedades psiquiátricas y el uso cada vez más extendido de estos medicamentos ha dado lugar a una duplicación en el uso de antipsicóticos durante el embarazo en la última década”, asegura la Dra. Krista F. Huybrechts, de la Escuela de Medicina de Harvard, Boston. Los médicos siguen teniendo muy poca información sobre la seguridad de estos fármacos para el feto en desarrollo a pesar de la creciente utilización de los antipsicóticoss atípicos.
Para evaluar las asociaciones entre el riesgo de malformaciones congénitas y la exposición durante el primer trimestre a los antipsicóticos, los investigadores evaluaron una muestra nacional de 1,341,715 mujeres embarazadas inscritas en Medicaid con un recién nacido vivo. Los participantes del estudio tenían una edad media de 24,02 años. En general, el 0,69% de estas mujeres embarazadas recibieron la prescripción de un antipsicótico atípico. Las malformaciones congénitas ocurrieron en 32,7 por cada 1.000 nacidos no expuestos a los antipsicóticos atípicos, en comparación a los 44,5 nacidos expuestos a antipsicóticos atípicos y a los 38,2 por cada 1.000 nacidos expuestos a antipsicóticos típicos. Estos análisis no ajustados indican un mayor riesgo de malformaciones generales para los antipsicóticos atípicos pero no para los antipsicóticos típicos.
“Este informe de referencia, con una población creciente de mujeres expuestas a antipsicóticos, demuestra que la exposición a antipsicóticos que no sea la risperidona no aumenta significativamente el riesgo de defectos de nacimiento, que ha sido uno de los principales motivos de preocupación para las mujeres y los prescriptores”, afirma la Dra. Katherine L. Wisner, MD, MS, de la Universidad de Northwestern Feinberg School of Medicine de Chicago en un editorial que acompañaba el estudio. “Esta publicación es oportuna ya que en ninguna parte de la medicina la necesidad de personalización de la atención es tan crucial como durante el embarazo. Es urgente una personalización del tratamiento para atander las enfermedades mentales considerando la fisiología del embarazo y la capacidad de la madre para proporcionar sustento para el crecimiento del feto y el recién nacido”.