
Group of medical researchers discussing about vaccine development standing in equipped lab pointing on tablet and taking notes. Doctors examining virus evolution using high tech researching diagnosis
Un equipo de investigadores de la Universidad Médica de Breslavia analizó estudios de personas con trastornos del espectro de la esquizofrenia y trastornos del estado de ánimo, como la depresión y el trastorno bipolar. Descubrieron que ambos grupos presentaban patrones distintos de actividad inmunitaria innata.
Los investigadores se centraron en la inmunidad innata, la parte del sistema inmunitario que permite al organismo responder rápidamente a posibles amenazas. Los receptores tipo Toll (TLR) desempeñan un papel importante en este proceso. Se les puede considerar como sensores: reconocen diferentes señales y desencadenan una respuesta inmunitaria.
Los investigadores recopilaron los resultados de 26 estudios previos. En total, incluyeron a 678 personas con trastornos del espectro de la esquizofrenia, 523 personas con trastornos del estado de ánimo y 1182 personas sanas como grupo de control. El estudio se publicó en la revista Brain, Behavior, and Immunity.
El análisis reveló diferencias entre los grupos. Las personas con trastornos del espectro de la esquizofrenia mostraron una mayor expresión de TLR4, TLR8 y TLR10. En las personas con trastornos del estado de ánimo, se observó una mayor expresión de TLR2, TLR5 y TLR6. Dado que los receptores individuales responden a diferentes señales, estos hallazgos podrían indicar mecanismos parcialmente distintos de activación de la inmunidad innata. Los hallazgos ayudan a los investigadores a describir con mayor precisión las diferencias biológicas asociadas a los distintos trastornos.
Cada TLR reconoce tipos específicos de señales. Por ejemplo, el TLR4 responde a un componente presente en ciertas bacterias, mientras que el TLR8 reconoce el ARN monocatenario. Esto permite a los científicos investigar con mayor precisión qué elementos de la respuesta inmunitaria están asociados con trastornos específicos.
En los trastornos del estado de ánimo, la mayor expresión de TLR2, TLR5 y TLR6 es particularmente relevante. Estos receptores reconocen principalmente señales bacterianas. Por ello, estos hallazgos resultan interesantes también en el contexto de la investigación sobre la microbiota intestinal.