
Un nuevo estudio de la Universidad Bar-Ilan revela que las personas con ansiedad social, un trastorno común caracterizado por miedo o incomodidad en situaciones sociales, pueden sentirse y desempeñarse mejor cuando creen que las opiniones de los demás sobre ellas son fijas y no variables. Adoptar esta mentalidad fija hizo que las interacciones sociales fueran menos estresantes y más manejables, lo que se tradujo en un mejor rendimiento y experiencias cotidianas más positivas.
Publicada en el Boletín de Personalidad y Psicología Social, la investigación multifase incluyó un estudio preliminar y tres experimentos de seguimiento. Los hallazgos iniciales mostraron que las personas con mayor ansiedad social se sentían menos agobiadas por las interacciones sociales cuando adoptaban una mentalidad fija sobre la formación de impresiones. Experimentos posteriores confirmaron este patrón.
En el primer experimento, los participantes prepararon presentaciones para una reunión anticipada. Quienes presentaban alta ansiedad social causaban una peor impresión cuando creían que sus impresiones eran modificables (mentalidad de crecimiento), pero no cuando creían que eran fijas.
En una segunda tarea basada en video, más estresante, se observó el mismo efecto: los participantes con alta ansiedad social obtuvieron mejores resultados con una mentalidad fija. Finalmente, en un estudio de campo de tres días, los participantes guiados para adoptar una mentalidad fija reportaron experiencias sociales reales más satisfactorias y menos estresantes que aquellos a quienes se les animó a pensar que las impresiones pueden cambiar.
Los hallazgos sugieren que, para las personas con ansiedad social, la previsibilidad y la estabilidad, no el cambio, pueden fomentar la calma y la confianza. Una mentalidad fija parece reducir la presión de la autosupervisión constante, liberando energía mental para una conexión genuina.
Esta línea de investigación apunta a intervenciones prometedoras y de bajo costo para personas con ansiedad social. Unos simples cambios de mentalidad podrían ayudar a que las interacciones sociales resulten menos agotadoras y más gratificantes.