El Dr. Rafael Segarra, psiquiatra responsable de la Unidad de Primeros Episodios Psicóticos en el Hospital Universitario de Cruces de Barakaldo (Bilbao) y profesor de la Universidad UPV/EHU e investigador de CIBERSAM, nos da las claves para conocer cómo se diagnostica la esquizofrenia.
“La esquizofrenia se diagnostica de dos formas: en primer lugar hay que hacer un despistaje de otras enfermedades que pudieran causar síntomas parecidos y para eso se hace un escáner cerebral, una resonancia, una analítica de sangre o de orina bastante compleja en la cual se buscan diversos factores infecciosos, metabólicos, inflamatorios que pudieran estar provocando síntomas neuropsiquiátricos parecidos a la esquizofrenia. Una vez que todos esos indicadores son normales y no aparece ninguna alteración, tenemos que ceñirnos al diagnóstico clínico de esa persona. Es decir, en la entrevista psiquiátrica (hablar con una persona y que nos cuenta cómo ve la realidad, cómo la siente, cómo la interpreta, cómo la encaja, cómo reacciona ante esa realidad, cómo se adapta a la vida que tiene alrededor, a sus expectativas, a sus metas y, en función de la información que nos vaya dando, vamos recopilando determinados síntomas que, si aparecen de forma conjunta, llamaos esquizofrenia”.